La inversión pública, ingrediente del milagro económico boliviano

La inversión pública, ingrediente del milagro económico boliviano
Por Laura Bécquer Paseiro*
La Paz (PL) El modelo económico de Bolivia combina crecimiento, inversión pública y productividad con estabilidad social. En plena crisis de las locomotoras subregionales --Brasil y Argentina--, la nación andino amazónica implementa un proyecto admirado en varias partes del mundo que llama la atención por sus resultados.
El jefe de la Unidad de Financiamiento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Esteban Pérez, respondió a Prensa Latina que modelos como el boliviano difieren del conjunto regional porque basan su crecimiento en la inversión pública.

A diferencia de lo que pasa en América Latina, en Bolivia el crecimiento no depende del consumo, afirmó el también oficial superior de Asuntos Económicos del mecanismo con sede en Santiago de Chile.

El doctor en Economía por la Universidad de New School for Social Research de Nueva York, Estados Unidos, agregó que ello evita el endeudamiento de los hogares y por lo tanto los riesgos a la hora de mantener los niveles de dicho consumo.

Comentó que el crecimiento boliviano --por cuarto año consecutivo y solo superado por Paraguay-- tiene lugar en pleno auge del proteccionismo impulsado por Estados Unidos.

En ese escenario la inversión pública se vuelve el sostén del desarrollo de la economía, sin descuidar otras variables y, a la vez, en el antídoto para capear las oscilaciones internacionales como las que arrecian en Argentina y conmovieron hace dos años a Brasil, las principales economías de la región, dijo.

Acorde con el economista de la Cepal, basar el desarrollo en la inversión genera ingresos que son repartidos a través de programas sociales.

En la región sudamericana, explicó Pérez, la inversión es moderada y llega incluso a niveles bajos con un 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que en la mayor parte de los países esa variable aún no repunta.

Sin embargo, en el caso boliviano la inversión pública es elevada porque representa el 12,9 por ciento del PIB, comentó el especialista, quien también resaltó la importancia de generar inversión privada.

Durante una conferencia impartida en el Seminario internacional Evaluación y Perspectiva de la Economía Boliviana y de la Región, el miembro de la Cepal ahondó en estos temas.

Aseveró, por ejemplo, que los logros sociales alcanzados por Bolivia, tales como la reducción de la pobreza, la implementación de bonos y las mejoras en el sistema de salud, 'son bien vistos en la región'.

La propia institución financiera regional estima un crecimiento promedio en América Latina de dos por ciento en este 2018 y señala que Bolivia experimentó el año pasado casi el doble del promedio del crecimiento en Suramérica.

DINAMIZAR, DIVERSIFICAR Y CRECER

El modelo económico del país andino amazónico ha sabido diversificarse en varios sectores al mismo tiempo, a diferencia de otras economías regionales que dependen de los ingresos de un solo rubro y el consecuente estancamiento.

Al respecto, Pérez ponderó iniciativas implementadas aquí como la industrialización del gas con la planta de urea y amoniaco en Bulo Bulo, departamento de Cochabamba; la exportación de gas licuado de petróleo con la planta separadora de líquidos de Gran Chaco, en Tarija, y Río Grande, en Santa Cruz.

El especialista consideró que el modelo boliviano debía replicarse en otros países del continente a pesar de las particularidades de cada cual, sobre todo en momentos en que la economía latinoamericana parece levantar cabeza luego de tres años de resultados negativos.

Bolivia ha podido mantener una tasa positiva y una tasa de crecimiento elevada respecto a otras naciones durante bastante tiempo, resaltó.

En esa línea, el ministro boliviano de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén, refirió que su país tiene 'un modelo de generación de demanda interna que permite sortear los movimientos del mercado externo'.

Entre 1985 y 2005 el país adoptó un modelo de economía de mercado que convirtió al Estado en 'policía del dejar hacer, dejar pasar', recordó.

En contraposición con ese modelo, con la llegada de Evo Morales a la presidencia en 2006, Bolivia adoptó una estrategia basada en impulsar dinámicas de inversión a largo plazo para mantener sendas de crecimiento en esa esfera.

Sobre el tema, Guillén indicó que gracias a ello se amplió la capacidad productiva para generar una demanda capaz de responder a esa nueva dinámica.

Muchos califican de 'milagro económico boliviano' el crecimiento sostenido del país en los últimos cuatro años frente a la adversa situación de sus poderosos vecinos.

El modelo vigente es resultado de políticas aplicadas durante más de una década y está diseñado sobre la base de la diversificación, la inversión pública y el consecuente bienestar social.

*Corresponsal de Prensa Latina en Bolivia.

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