La niña indígena que soñó ser reina

La niña indígena que soñó ser reina
La niña indígena que soñó ser reina La niña indígena que soñó ser reina La niña indígena que soñó ser reina  
Por Osvaldo Rodríguez Martínez*
Panamá, (PL) Si puedes soñarlo, puedes lograrlo: esa máxima acompañó a la joven indígena Rosa Iveth Montezuma, quien desde su niñez fantaseaba con ser modelo, princesa o reina y acaba de ceñirse la corona en su natal Panamá. (Video)

Desde la comarca profunda de la etnia Ngabe Buglé, un diamante en forma de natural belleza femenina destruyó la frivolidad habitual de un concurso, donde los estereotipos apuntan a lo externo con marcados estándares extranjerizantes, con tendencia a elegir por el físico en detrimento de la belleza interna.

La sola posibilidad de que una beldad salida de las entrañas del más pobre y discriminado pueblo originario panameño pudiera compartir escenarios con jóvenes de otros estratos sociales, destaparon las bajas pasiones que enfilaron sus desmanes tempranamente contra Rosa Iveth, como la llaman los suyos.

'No necesito corona para lograr mis sueños', respondió la joven de 25 años, quien aspira a ser la voz de las mujeres, jóvenes y niños indígenas que luchan por la inclusión, un espacio y reconocimiento dentro de la sociedad.

'El sueño de toda niña es ser modelo, princesa o reina', recordó en una entrevista, donde reconoció que debió olvidarse de eso al percatarse de que en la vida hay que estudiar, trabajar, luchar, madurar, trazar metas y proyectos de vida.

Pero, el azar la puso en el camino de la quimera infantil, cuando representó a su pueblo en el festival interuniversitario de la Cultura NgÃñbe Buglé, donde se convirtió en la Meri ba Nuare (Mujer bonita) 2017 y actual embajadora cultural de su etnia: 'Soy la reina de mi pueblo, Universidad y de mi Comarca, la cual llevo con mucho orgullo', dijo.

Sin embargo, la joven fue más allá de su físico, cuando expresó en Instagram que quiere mostrar al país y al mundo entero 'que fuimos los primeros pobladores del istmo y que aún existimos con sueños de llamarnos Panamá, que no seamos olvidados por vivir en las montañas y áreas de difícil acceso, por no poseer riquezas y tener cultura diferente'.

Como vocera de su pueblo originario dice no al olvido y la marginación de sus iguales 'porque la educación y salud aún no llegan a las cordilleras, quiero mostrarles que sentimos, que somos humanos y capaces de honrar a nuestra patria con valores, que tenemos esperanza y deseo de aportar a nuestra sociedad'.

Racistas locales intentaron descalificarla en su nacionalidad e inventaron que era venezolana, pero bien asesorada, la paciente muchacha fue donde el Tribunal Electoral y acompañada de gente de su pueblo recibió la certificación de nacimiento que mostró a la prensa en la propia sede de la institución oficial.

Otros ataques continuaron sobre su origen indígena, porque no muestra las características generales de la etnia, e incluso, hasta trataron de vetarla moralmente con todo tipo de insultos en medios y redes sociales.

La Comarca Ngabe Buglé se movilizó en su defensa, acompañada de sectores populares que denunciaron la discriminación en múltiples tribunas; los grandes medios se obligaron a tomar partido y mostrar a Montezuma a las audiencias, con un particular impacto por su carisma y oralidad de profundo contenido.

'Les salió el tiro por la culata', según el refranero popular, pues la joven indígena, que vive en un recóndito lugar del oriente panameño conocido como Alto Caballero en la Comarca, es la reina elegida como Señorita Panamá 2018.

Logró así su anhelo: 'solo necesitamos esa pequeña oportunidad... He aquí mi gran sueño de llamarme Señorita Panamá, pido a Dios que se haga su voluntad, porque para cumplir mi propósito no necesito ganar una corona, lo haré sin importar el nivel, lo haré con amor.

'Y abrió sus alas y voló sin miedo, donde nunca nadie más soñó, y demostró que no hay límite, no hay imposibles cuando tienes fe...' (Instagram/rosaivethm)

*Corresponsal de Prensa Latina en Panamá

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