Bolivia: Deporte y sus derroteros para el salto a la élite mundial

Bolivia: Deporte y sus derroteros para el salto a la élite mundial
Bolivia: Deporte y sus derroteros para el salto a la élite mundial Bolivia: Deporte y sus derroteros para el salto a la élite mundial    
Por Alejandro Martínez Martínez (*)
La Paz (PL).- El deporte boliviano cuenta con el respaldo de políticas del gobierno nacional dirigidas a su promoción y fortalecimiento, que permitan dar el salto definitivo a la élite mundial; de ahí la importancia de impulsar programas, proyectos y la cooperación de otras naciones.
Si bien el país altiplánico nunca ostentó un movimiento deportivo capaz de lidiar en las altas competencias, sí tuvo figuras capaces de conseguir resultados, fundamentalmente en el área suramericana, sobre todo en disciplinas como atletismo, fútbol y tenis, entre otras.

Aunque, más allá de la región sur del continente americano, Bolivia no ha podido sacudirse el polvo del camino y escalar por vez primera a lo más alto del podio en unos Juegos Panamericanos, desde su primera edición en Buenos Aires-1951 hasta la más reciente efectuada en Toronto-2015.

Los avatares del deporte boliviano son consecuencia, sobre todo, de la desatención de anteriores gobiernos que nunca concibieron un sistema lógico y consecuente ni mostraron preocupación por el desarrollo de las diferentes disciplinas.

Ni siquiera se enfocaron en la salud de la población, algo que ahora la Revolución Democrática y Cultural sí refleja entre sus prioridades, contenidas en la Agenda Patriótica 2025.

De tal manera, durante los 12 años de gestión presidencial de Evo Morales, el Estado ha buscado la mejor fórmula para la formación de atletas en el país, como la vinculación del estudio al deporte, sobre todo desde el nivel primario.La necesidad de búsqueda de talentos desde edades tempranas y presentar unidades educativas ligadas al deporte son aspectos realzados por el titular de la Organización Deportiva Suramericana, Camilo Pérez, en declaraciones con motivo de los recién efectuados XI Juegos Suramericanos en el departamento de Cochabamba.

Además de la creación de un mecanismo de captación y desarrollo de futuros deportistas, Pérez planteó la importancia de que el Ministerio de Deportes y el Comité Olímpico Boliviano marchen juntos de la mano, sin intereses ni criterios divergentes.

Asimismo, sostuvo la necesidad de que el gobierno preste más atención económica para subvencionar la preparación y participación en topes o eventos internacionales, fundamentales para alcanzar la maestría requerida, sin la existencia de preocupaciones externas que puedan afectar la evolución del deportista.

Como otras naciones del área, en su afán por estimular los resultados, Bolivia decidió premiar en metálico a sus atletas en la propia cita suramericana, desarrollada del 26 de mayo al 8 de junio pasado, con cifras de 30 mil, 20 mil y 10 mil dólares a los primeros, segundos y terceros lugares, respectivamente. Pero, además de este incentivo a corto plazo, el Estado previó otro aspecto más relevante, como la creación de infraestructuras de primer nivel inexistentes hasta el momento en el país, las cuales serán de beneficio tanto para el potencial interno como para la realización de eventos internacionales y de preparación a equipos foráneos. En tal sentido, sobresale la creación del Centro de Alto Rendimiento en Villa Tunari, con una inversión de 126.4 millones de bolivianos (18 millones 286 mil 640 dólares), que garantizó la calidad de los Juegos Suramericanos, según el criterio de autoridades deportivas internacionales.
 
El mismo consta de 14 módulos, entre ellos, un bloque de dormitorios de 235 habitaciones, un polideportivo, un coliseo de tenis y siete canchas auxiliares, una pista atlética, un terreno de voleibol de playa, entre otros, de gran utilidad para venideros juegos nacionales e internacionales.

La creación de escenarios de calidad, como el velódromo, el estadio de atletismo, el centro acuático o la pista habilitada para el remo y el canotaje, vino aparejada con la idea de ser tomados en cuenta precisamente para efectuar torneos importantes, como el Panamericano de ciclismo de pista, previsto para agosto próximo.

Igualmente, varias de estas instalaciones resultaron de interés para las delegaciones participantes, sobre todo con el afán de establecer bases preparatorias, en provecho de los beneficios aportados por la altura sobre el nivel del mar, en las cuales están ubicadas las mismas.

Entre otros certámenes internacionales, el gobierno nacional gestionó el Sudamericano de Fútbol playa y prevé ser sede de la Copa Libertadores de fútbol en el sector femenino, además de pretender la candidatura para los Juegos Panamericanos del 2027.

Además de los torneos internacionales, el Estado aprovechará las novedosas instalaciones para potenciar los certámenes domésticos en las diferentes categorías, política gubernamental que prioriza el aspecto nacional, como sucede en otros sectores sociales y económicos del país.

De tal manera, sobresalen los Juegos Estudiantiles Plurinacionales, impulsados por Morales desde el 2010, con carácter incluyente y participativo y con el objetivo de fortalecer la práctica deportiva escolar, contribuyendo a la formación integral en jóvenes estudiantes.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL

También, entre sus políticas, el gobierno boliviano ha buscado el apoyo externo para dar el gran salto al primer nivel, como recientemente sucedió con la visita de Morales a China, donde sostuvo encuentros en pos de fortalecer el intercambio y la capacitación en el ámbito deportivo, entre otros aspectos.

La nación andino amazónica ya se benefició de las bondades del gigante asiático, el cual le proveyó de equipos e implementos para la cita suramericana, además de concederle en esa nación los espacios y el tiempo necesario para la preparación de algunos deportistas.

Para Bolivia la celebración de los Juegos Suramericanos puede marcar un antes y un después, a decir de Pérez, tal como sucedió con Colombia en la edición de Medellín-2010, cuando la nación cafetalera dio el gran salto, al punto de agenciarse esta vez el primer lugar histórico por encima de la potencia del área y continental, Brasil.

Aun cuando falta mucho por transitar en el empeño de convertir a Bolivia en una potencia deportiva, los primeros pasos están dados y está presente la voluntad política de impulsar esta sana actividad desde edades tempranas, con la sistemática construcción de centros deportivos, hasta en los más recónditos rincones del país.

Ucl/rps/amm

(*) Corresponsal de Prensa Latina en Bolivia