Ante crisis exigen panameños nacionalización de industria eléctrica

Ante crisis exigen panameños nacionalización de industria eléctrica
Panamá, 15 jul (PL) Incrédulos ante la promesa gubernamental de ''suspender'' el aumento de la tarifa eléctrica, los movimientos sociales panameños claman hoy por la nacionalización del sector, como solución definitiva al negociado surgido en su seno. (Video)
Las protestas continuarán hasta la derogación definitiva de la medida, acordaron líderes de las organizaciones reunidos en la Universidad de Panamá, donde 14 gremios magisteriales ratificaron el llamado a una 'huelga de advertencia' el próximo lunes y los universitarios informaron que volverán a las calles.

Estas acciones serán respaldadas por el resto del movimiento con focos de protesta en diversos puntos y acordaron convocar una marcha unida que en la capital partirá del emblemático Parque Porras hasta la Asamblea Nacional y será replicada en el resto de las ciudades del país.

Múltiples intervenciones de los asistentes resaltaron la necesaria unidad y coordinación de los grupos allí representados, bajo la exhortación a no desmovilizarse ante lo que calificaron de maniobra dilatoria del presidente del país Juan Carlos Varela, quien puso en manos del legislativo la solución de la crisis.

'En búsqueda de la tranquilidad social, que hemos mantenido en los cuatro años de gobierno a través del diálogo y el consenso, y escuchando al pueblo sano y noble de este país, he dado instrucciones al director de la ASEP (Autoridad de los Servicios Públicos) de suspender de inmediato los efectos del ajuste tarifario', expresó el mandatario.

En una carta bajo su firma, difundida por la Secretaría de Comunicación, el mandatario aseguró que dio instrucciones al Ministerio de Economía y Finanzas para que el Ejecutivo asuma el gasto y reiteró la exhortación a la Asamblea Nacional para que apruebe una dispensa fiscal con estos fines.

Una verdadera rebelión popular se desató en todo el país, con la UP como bastión principal, lo que generó violencia con el enfrentamiento entre antimotines y estudiantes, docentes y administrativos, que convirtió en un virtual campo de batalla la sede académica, que aún muestra las huellas de los gases lacrimógenos.

Mientras, organizaciones sindicales, sociedad civil y gremios agropecuarios, tomaron las calles bajo exigencia de la derogación de la impopular medida, de cuya causa la propia ASEP responsabilizó a los atrasos de una línea de trasmisión por deficiencias administrativas del gobierno anterior.

Desde el anuncio de la medida el fin de semana anterior hasta el viernes pasado, la nación participó unida en la protesta respaldada oralmente por sectores empresariales que adelantaron los efectos no deseados del aumento eléctrico en los precios de mercancías y servicios.

Grupos más radicales, como los universitarios, llamaron a una resistencia nacional frente a lo que consideraron injusta decisión que trasladó a la población la responsabilidad de funcionarios públicos, independiente de la administración en la cual sirvieron.

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