Izquierda ecuatoriana se reconstituye para recuperar el poder

La Habana (XINHUA) La izquierda de Ecuador, liderada por el expresidente Rafael Correa y el hoy dividido Movimiento Alianza PAIS, se está reorganizando con la clara intención de retomar el poder y revertir la actual situación, afirmó el excanciller ecuatoriano Ricardo Patiño.

   En entrevista concedida a Xinhua, Patiño adelantó que parte de los dirigentes y líderes del proyecto progresista Revolución Ciudadana, que desde el 2007 hasta el 2017 condujo profundos cambios en Ecuador en beneficio de los más humildes, trabajan en la construcción de una nueva organización política.

   “Se va a llamar Movimiento Acuerdo Nacional por la Revolución Ciudadana, aunque es posible que no acepten la última parte. Pensamos que una vez estemos legalizados y hayamos avanzado en el fortalecimiento de nuestra capacidad de movilización, queremos llamar a una Asamblea Nacional Constituyente", señaló.

   El exdiplomático explicó que, según las leyes ecuatorianas, se requiere la firma de 195 mil personas para constituir un partido político, hasta el momento tienen 380 mil y continúan recogiendo muchas más para garantizar la aprobación del movimiento.

   El propósito es volver a tener fuerza política a nivel nacional para “poner en orden la institucionalidad que ha sido devastada” con una virtual victoria en la convocatoria a la Constituyente y el llamado a elecciones presidenciales anticipadas.

   De lo contrario, manifestó Patiño, la meta es seguir organizándose para llegar al 2021, año en el que están pautados los comicios generales en Ecuador, en mejores condiciones y con un candidato con opciones reales de vencer.

   “Ojalá podamos retomar el poder en el 2021 o antes y si no, igual, tenemos que seguir luchando para que otra vez los intereses del pueblo estén por encima de los intereses del capital”, sentenció.

   Para ello, subrayó Patiño, la máxima es volver a las bases, corregir errores, salir a las calles y renovar la militancia con gente joven y comprometida, pues en la actualidad está disminuida cuantitativamente.

   “Estamos trabajando con nuestra militancia para recuperar la confianza en que es posible revertir este proceso. Hay mucha gente, funcionarios de nuestro Gobierno o militantes que lamentablemente se quedaron del lado de Lenín Moreno por prebendas y oportunismo, ahora notamos que no tenían convicción y otros por cobardía”, criticó.

   Asimismo, indicó que en marzo del 2019 tendrán lugar en Ecuador sufragios para elegir a los Gobiernos locales, aunque para que el Movimiento Acuerdo Nacional por la Revolución Ciudadana tenga la posibilidad de participar, deben ser reconocidos por el Consejo Nacional Electoral antes de septiembre.

   De lo contrario, reveló, tendrán que hacer alianzas con otros partidos de tendencia progresista que tengan reconocimiento legal en el país para conseguir la participación de cuadros del novel movimiento de izquierda en esas elecciones.

   “Estoy convencido que después de un año podamos haber revertido ya, a través de nuestra respuesta, los resultados negativos del trabajo hecho por el Gobierno y la prensa para desacreditar el proyecto de la Revolución Ciudadana, la gestión que hicimos en los últimos 10 años y perseguir a los líderes”, aseveró Patiño.

   En tal sentido, el excanciller ecuatoriano condenó la encarcelación del vicepresidente electo, Jorge Glass, condenado a seis años de prisión y la “persecución” a Rafael Correa.

   A principios de este mes, una jueza de la Corte Nacional de Justicia ordenó prisión preventiva para el exmandatario por su presunta participación en los delitos de asociación ilícita y secuestro del político opositor Fernando Balda, ocurrido en Bogotá, Colombia, en agosto de 2012.

   La autoridad judicial también dispuso la notificación a la Interpol (Policía Internacional) para la elaboración de una ficha roja que permita la ubicación, detención y extradición de Correa a Ecuador.

   “No bastó que en la consulta popular quedara recogido que sólo se pueden tener dos periodos de gobierno, porque eso sólo le impide a Correa ser presidente y ellos quieren imponerle una sanción penal para inhabilitarlo políticamente. Porque Correa podría ser vicepresidente, asambleísta o alcalde y ellos quieren impedir eso”, reprochó Patiño.

   Confesó además que los primeros meses de la presidencia de Lenín Moreno fueron de “confusión” y “desconcierto” para quienes, como él y Correa, le habían planteado la propuesta de ser el candidato de la izquierda en los comicios del 2017.

   Al referirse a ese hecho, Patiño advirtió que se trató de un “error”, pero en aquel momento el buró político del partido Alianza PAIS se basó en la gestión de Moreno durante los seis años en la vicepresidencia junto a Correa y en las encuestas de opinión que lo favorecían.

   “No teníamos razones para pensar que él tuviera otra concepción ideológica y política. Ahora nos arrepentimos, pero cuando aceptó su candidatura (...) ni en los 10 años que estuvo con nuestro Gobierno nunca dijo que estaba en desacuerdo con algo ni que iba a hacer cambios en la conducción del proyecto”, destacó.

   Todo lo contrario, recordó Patiño, pues la campaña electoral de Moreno estuvo fundamentada en los “logros” de la Revolución Ciudadana y en el “éxito” de la gestión de Correa que en una década disminuyó el índice de pobreza de 36,74 a 25,35 por ciento de la población.

   “En el Ecuador hemos vivido una traición, la revolución traicionada que nosotros le llamamos porque todas las políticas que habíamos llevado adelante durante los últimos 10 años de gobierno de Rafael Correa se está dando marcha atrás con ellas”, denunció el excanciller.

   Unido a la “desinstitucionalización” interna, Patiño dijo también sentir preocupación por la postura de Moreno en política exterior.

   Al respecto, se refirió a los más recientes anuncios realizados por el actual presidente sobre la suspensión de los diálogos de paz en Ecuador entre el Gobierno de Colombia y el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).

   Y también al reclamo por la devolución del edificio de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), una decisión que calificó de “vergonzosa” pues Quito es la sede permanente de ese organismo multilateral.

   “Nos preocupa también la posibilidad que retorne una base militar de Estados Unidos en Ecuador y la decisión de Lenín Moreno de participar en la Alianza del Pacífico, una iniciativa de Estados Unidos para tratar de golpear la integración sudamericana y latinoamericana y enfrentar a los Gobiernos progresistas y revolucionarios”, alertó.