DanTaRo, la identidad boliviana vista desde la alta costura

DanTaRo, la identidad boliviana vista desde la alta costura
DanTaRo, la identidad boliviana vista desde la alta costura DanTaRo, la identidad boliviana vista desde la alta costura    
Por Viviana Díaz Frias*
La Paz (PL) Quizás el destino de Daniela Tapia Rocha hubiese sido ser médica, siguiendo los pasos de sus padres. Pero no, quiso la vida que fuera diseñadora y creara la marca DanTaRo para defender, desde ahí, la identidad boliviana.
Daniela se considera una apasionada por el arte. Lo define como 'su forma de vivir' desde que era pequeña. Pintando, diseñando, haciendo arte, yo expreso todo lo que siento y soy, asegura.

Por esta razón, comenzó a canalizar su personalidad a través de la moda, aunque es graduada de cine, carrera que estudió en México.

Fue precisamente su estancia en la nación azteca lo que la terminó convenciendo de lanzar su propia marca de diseño.

Cuenta que una vez allá, y con compañeros de distintas partes del mundo, no hacía más que pensar qué podría hacer o mostrar para distinguirse del resto. El cómo podía ser única.

DanTaRo nace de mi tesis de graduación en la universidad de México, en la cual quise plasmar mi cultura. Me dije: estoy en otro país, soy Daniela, boliviana. ¿Qué puedo mostrar que me distinga de los demás?, recuerda.

De este cuestionamiento nace la idea de mostrarse a sí misma a través de ilustrar de dónde viene, sus raíces, idea que sigue siendo el leitmotiv de su trabajo hoy día. Desde aquel momento comencé con la recolección de datos de los textiles de Jalq'a y Tarabuco, piezas en las que estuvo inspirada mi primera colección, comenta Daniela.

Jalq'a y Tarabuco son dos grupos indígenas ubicados principalmente en el centro sur de Bolivia, que han logrado mantener sus tradiciones textiles hasta la actualidad.

Los Jalq'a se caracterizan por su organización de espacio, cromatismo, formas y figuras que intervienen en los tejidos, mientras que los Tarabuco presentan una organización de espacio y tiempo más sincrónica, representando escenas de la vida cotidiana o festiva de la comunidad. La riqueza visual de estos textiles debía ser apreciada por más personas en el mundo, y Daniela, convencida de esto, decidió contribuir en esa causa.

Cuando hace un año decide lanzar su marca en Bolivia, la primera idea de esta cineasta de formación fue darle continuidad a la investigación realizada para su tesis y mostrar los resultados a través de lo que dibujara su imaginación en trozos de tela, el efecto de dejar a su mente delirar.

Precisamente Delirios de un textil nombró a esta primera entrega que marcó el inicio de su consolidación como diseñadora de moda.

Para este 2018, trae una propuesta igual de interesante que la anterior, esta vez inspirada en el mítico Tiwanaku.

Esta nueva colección se llama Ascensión, y con ella quiero mostrar la evolución de la conciencia a través de la moda. Busco plasmar más texturas naturales y crear ambientes de espiritualidad, de ahí que mi paleta de color sea neutra y con mucho blanco, explica.

Con Ascensión, Daniela quiere volver a poner sobre la mesa lo más autóctono de la cultura tiwanakota y sus valores para que, al socializarlos, las personas se despojen del ego y de todo lo que los hace retroceder como seres humanos.

Partiendo de los valores tiwanakotas, quiero mostrar los tres niveles de la ascensión contemplados en esos conocimientos ancestrales. Desde el nivel subterráneo, encarnado por la víbora, que va ascendiendo para convertirse en un ave, y luego llegar al puma como cumbre de esa realización espiritual, refiere la artista.

Además de trabajar estos conceptos, la joven diseñadora busca también concientizar a los bolivianos a usar prendas que los definen, y que no por mostrar la cultura autóctona u originaria dejan de ser elegantes y/o adecuadas para cualquier ocasión.

Eso debemos rescatar, el valor de lo nuestro. Tenemos mucho que explotar, enfatiza Daniela, como quien se sabe poseedora de un universo cultural aún por descubrir.

Sobre la moda en Bolivia, advierte: aún queda por hacer y el camino está en la revalorización de la identidad propia. No se trata de agarrar las tendencias internacionales y hacerlas a tu modo, eso es cortar y pegar.

La joven paceña cree firmemente en la defensa de lo autóctono, que no significa -añade- cortar un awayo (prenda rectangular de colores usado por comunidades indígenas) y agregárselo a las confecciones, sino de contar las historias de un país a través de las prendas de vestir.

Tu ropa tiene que tener concepto, tiene que tener alma. Eso es lo que yo quiero presentar, ese concepto de moda con identidad cultural boliviana. Necesitamos que la riqueza de nuestra cultura llegue al mundo y esta me parece una buena manera de lograrlo, concluye.

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