El bloqueo a Cuba, un acto de guerra imperial

El bloqueo a Cuba, un acto de guerra imperial
Por Marcel Garcés Muñoz *
Santiago de Chile (PL) Con la extensión del presidente Donald Trump y a partir de este 14 de septiembre, de un año más de la llamada Ley de Comercio con el Enemigo, el bloqueo que mantiene Estados Unidos contra Cuba, no es un mero gesto propio de un delirio demencial o desquiciado de quien circunstancialmente ocupa el rol principal en la Casa Blanca.
Es difícil comprender que la principal potencia mundial, económica y militar mantenga la retórica del 'enemigo', iniciada hace 58 años contra un pequeño país que no puede amenazar su territorio, su modo de vida, ni su escala de valores o su riqueza material y que se mantenga la monserga de los 'intereses nacionales' de EE.UU.

Esto es, lisa y llanamente, un acto de guerra contra un país soberano y un pueblo digno, que ha mantenido su independencia y su soberanía durante más de medio siglo, y ha confirmado su resistencia a invasiones, conspiraciones, boicot, intento de asesinato de sus líderes, amenazas de destrucción masiva y los dramáticos cambios del escenario global.

Hoy la administración Trump ha exacerbado sus amenazas y sus actos de destrucción contra Cuba, y su pueblo, pero ello se hace más peligroso porque constituye parte de una estrategia de dominación y agresión global, en primer lugar contra América Latina y sus demandas de respeto a su independencia, soberanía, autodeterminación e integridad.

Lo que está en juego, entonces, es tanto el daño que ha hecho el bloqueo estadounidense al comercio, el desarrollo, los avances médicos y científicos, que los cubanos han logrado superar, como el derecho de un pueblo a elegir y dirigir su destino.

Aquí lo que es trascendental es el derecho patriótico democrático inalienable de los pueblos a ejercer su autodeterminación, su soberanía, su independencia, sin subordinarse a ningún poder político, económico o militar que pretende subordinarlo, subyugarlo.

Se trata de un derecho humano elemental de los pueblos, de las naciones, del derecho a buscar y encontrar un futuro de progreso social y económico en libertad y democracia real.

Trump y los poderes militares y económicos de EE.UU. conspiran así contra el destino y los sueños de un pueblo.

Además amenazan a los pueblos, políticos, a los gobiernos del mundo entero con el anatema de 'enemigos' para imponerles una guerra económica, amenazarlos con represalias y boicot, pero para invadirlos, ocuparlos o atacarlos mañana.

El escenario mundial, las políticas de Estados Unidos, sus flotas y tropas desplegadas en el globo, están al mando de una persona, cuya inestabilidad mental es cuestionada por muchas voces en su país.

Incluso por algunos de sus propios funcionarios de la Casa Blanca, por lo que la responsabilidad de los gobiernos y los ciudadanos del mundo de detener sus actos de terrorismo es urgente y demasiado importante.

Por todo ello, la opinión pública chilena, las fuerzas progresistas y democráticas deberían hacer saber a su gobierno, al presidente Sebastián Piñera y su canciller, Roberto Ampuero, instarlos a que, en ocasión de su visita a la Casa Blanca, este 28 de septiembre, que fueran explícitos ante Trump.

Que Chile no se subordina a su estrategia de chantajes, amenazas a Cuba, a los montajes comunicacionales o de desestabilización contra Venezuela, Nicaragua, Brasil, Ecuador, Argentina, Bolivia o México, o a las amenazas, agresiones, invasiones o intervenciones mercenarias y 'guerra económica' contra China, Rusia, Irán, Iraq, Siria, o los chantajes a Europa.

La sin razón de las argumentaciones estadounidenses quedó en claro el 1 de noviembre de 2017, cuando 191 de los 193 miembros de Naciones Unidas demandaron el término del bloqueo a Cuba, con la triste excepción solo de Estados Unidos e Israel.

Lo que está en juego, en definitiva, es el derecho a la autodeterminación de nuestros países, nuestro derecho a la soberanía nacional e independencia, a la dignidad patriótica y democrática.

A gobernarnos por nosotros mismos, sin subordinarnos a los designios de la imposición belicista del poder totalitario global y absoluto del Imperio.

Ft/mgm

*Director de Crónica Digital, periodista y escritor.