Llamado a Constituyente divide a sociedad panameña

Llamado a Constituyente divide a sociedad panameña
(Por Nubia Piqueras Grosso)
Panamá, 10 ene (PL) Especialistas locales en derecho califican hoy de improbable la inclusión en las venideras elecciones generales de una boleta para preguntar sobre una Asamblea Constituyente, promesa incumplida del presidente Juan Carlos Varela.
Aunque el martes el Consejo de Gabinete aprobó el proyecto de ley que permitiría una consulta ciudadana en los comicios del venidero 5 de mayo, el principal obstáculo que vislumbran expertos para concretar la intención es que la Asamblea Nacional está dominada por la oposición y por ende la rechazará.

Durante su campaña, el actual inquilino del Palacio de las Garzas (Presidencia) prometió que en los primeros dos años de su administración convocaría a una nueva Constitución, pero según él nunca existió el 'clima político' para ello, y ahora pretende pasarla, como 'papa caliente', a su sucesor.

Según el abogado constitucionalista Edgardo Molino, el Parlamento 'va a negar el proyecto al Ejecutivo, sin contemplar que quienes quedarán mal son ellos y no el presidente'.

A diferencias de otros, que creen que no es el momento indicado para hacer los cambios a la Constitución, Molino consideró que las cosas necesarias, como una reforma, se deben ejecutar sin importar cuándo.

Lo que sucede es que los diputados temen que quienes redacten la Carta Magna puedan opacar sus candidaturas, y por eso prefieren no correr en forma paralela, aseguró, en referencia a la opción de dos asambleas paralelas, una de ellas Constituyente.

A juicio del aspirante a candidato presidencial independiente Miguel Antonio Bernal, a esto se suma que los magistrados del Tribunal Electoral son enemigos declarados de una Constituyente porque en 2004, a pesar de recoger las firmas requeridas, uno de sus miembros dijo que no había papel para realizar la consulta.

Molino también advirtió sobre los 'riesgos' de una Constituyente Originaria, que podría desconocer al presidente electo, a los magistrados o llamar a nuevas elecciones, por lo que debe reglamentarse muy bien todo, porque hay una corriente que clama por esa vía.

Esa es la bandera que agita el candidato presidencial por el Frente Amplio por la Democracia, Saúl Méndez, secundado por movimientos populares y grupos de intelectuales que consideran la refundación del país como única solución viable a la crisis institucional, social y política de la nación.

En cambio, Molino estimó posible la aprobación de las reformas a través de dos asambleas, aunque desconfía de los diputados actuales, porque 'no tienen la disposición patriótica para hacer eso, no van a sacrificar sus intereses personales por los del país'.

Otros especialistas, como Ítalo Antinori, calificaron de irresponsable e irreflexiva la posición del Ejecutivo, al pretender aprobar de forma improvisada esta idea, cuya verdadera intención -según su criterio- es desviar la atención de los graves problemas nacionales.

Por su parte, el también abogado constitucionalista Juan Carlos Araúz expresó que el presidente debió buscar una forma adecuada de transmitir a la sociedad la importancia de una nueva Carta Magna, y que el pueblo exigiera a los diputados aprobar la inclusión de una boleta adicional en los comicios de mayo próximo.

El proyecto de ley aprobado por el Consejo de Ministros establece que la consulta ciudadana, no vinculante, sería convocada mediante resolución del Tribunal Electoral y se realizaría simultáneamente a las elecciones del 5 de mayo, de acuerdo con las normas del Código Electoral.

La propuesta, a su vez, contempla dos preguntas: ¿Está usted de acuerdo con que se convoque una Asamblea Constituyente para adoptar una nueva Constitución? y ¿Está usted de acuerdo que la convocatoria sea a través de una Asamblea Constituyente Paralela de conformidad con el artículo 314 de la Constitución vigente?

A pocos meses del proceso electoral, el politólogo Richard Morales ve poco probable que los diputados accedan a esta iniciativa, pues en los últimos meses Varela demostró incapacidad para lograr los votos de la oposición, en franco enfrentamiento con el mandatario desde sus curules.

La inclusión de una quinta papeleta es un intento del Ejecutivo 'de generar presión y mover la agenda hacia la discusión de la Constituyente, creando la impresión de que solamente el panameñismo está a favor del cambio', aseveró el joven académico.

Reformas a la Constitución Política de la República de Panamá, a través de una Asamblea Constituyente, es una promesa recurrente sin cumplir por la mayoría de los mandatarios, quienes al igual que otros políticos y la sociedad civil la invocan como una fórmula para 'rescatar la institucionalidad del Estado', refirió La Estrella de Panamá en un artículo.

Desde su entrada en vigencia en 1972, la ley de leyes fue modificada en cuatro ocasiones: 1978, 1983, 1994 y 2004, razón por la cual muchos alegan que 'no aguanta un parche más', y llegó el momento de redactar una Carta Magna totalmente nueva.

agp/npg