Victoria de Zelensky en Ucrania: acaba el show y empieza la realidad

Victoria de Zelensky en Ucrania: acaba el show y empieza la realidad
(Por Antonio Rondón *)
Moscú, (Prensa Latina) Tras la victoria en la segunda ronda de las presidenciales el 21 de abril, el showman Vladimir Zelensky se enfrenta al reto de eliminar la diferencia entre la Ucrania de ensueños y la realidad en la que vive la gran mayoría de su población.
Una cosa es la serie Sluga Naroda, donde un profesor de historia, convertido en Presidente, dicta normas de conducta y se enfrenta a la corrupción, y otra la realidad de enfrentar a los oligarcas y cumplir con el mandato popular.

Zelensky implantó un récord nacional para la carrera electoral, al ganar con 73,2 por ciento de los votos, tras el conteo del 99,7 por ciento de los boletos, para propinar una humillante derrota al mandatario saliente Piotro Poroshenko, quien acumuló 24,4 puntos.

Ahora el reto del comediante es que la esperanza de los electores, de llevar la escenografía de la serie Sluga Naroda a la vida real se materialice, aunque para ello se presentan varios obstáculos.

El primero de esos impedimentos es el compromiso verdadero de Zelensky para cumplir con sus promesas de campaña. Por ahora habla de un paquete de proyectos de ley sobre impugnación o la eliminación de inmunidad de diputados y jueces.

Claro que el actor, accionista da la empresa mediática Kvartal 95, fundada por él, está limitado a tomar decisiones hasta el día de su inauguración como Presidente, prevista para finales de mayo o principios de junio.

Además, para dictar orientaciones cruciales necesitará un equipo que le garantice una clara victoria en las parlamentarias del 27 de octubre.

De cara a esa contienda electoral, el recién creado partido Sluga Naroda, de Zelensky, acumula ahora el 26 por ciento de apoyo y encabeza así el resultado de los sondeos.

Analistas auguran un cambio en la correlación de fuerza en la Rada Suprema (parlamento unicameral).

Una primera señal fue la ausencia en el reconocimiento por Poroshenko de su derrota, del fiscal Yuri Lutsenko y el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, jefe del movimiento UDAR, que en su momento su unió al Bloque de Piotro Poroshenko (VPP).

Klitschko tiene la intención de acudir con su agrupación UDAR de forma independiente en los comicios de octubre venidero.

Para formar un nuevo gobierno, una coalición mayoritaria propone los integrantes del nuevo gobierno, con excepción de los titulares de Defensa e Interior, Fiscal General y el jefe del Servicio de Seguridad, que los designa el jefe de Estado.

La exprimera ministra Yulia Timoshenko propuso en su momento que el legislativo acelerara la presentación de un nuevo ejecutivo, mientras llamó a Zelensky a nombrar a los nueves jefes del llamado bloque de la fuerza lo antes posible.

El showman deberá esperar hasta el día de la inauguración como nuevo jefe de Estado, aún por decidir, mientras que la propia Timoshenko cuenta con apenas 20 escaños de su fracción Babkivchina, del total de 450 bancas de la Rada Suprema.

La propuesta de la exjefa de Gobierno podría ser apoyada por el partido Renacimiento, con 24 escaños, varios diputados del Frente Popular, del ministro del Interior Arsen Abakov, con 80 puestos, y desertores del VPP, que cuenta con 135 asientos.

De hecho, los sondeos dan al partido Sluga Naroda 26 por ciento de respaldo popular, para situarlo por encima de otras formaciones políticas, aunque esa cifra puede cambiar de aquí al 27 de octubre, cuando se celebren las elecciones legislativas.

En medio de los anuncios del equipo de Zelensky de destituir al actual jefe de la Fiscalía General, esa dependencia anunció el llamado a interrogatorios del exjefe de la administración presidencial y su segundo.

Expertos consideran que con la citación para un interrogatorio de los mencionados funcionarios, cercanos a Poroshenko, Lutsenko intentó expresar un gesto de buena voluntad.

Zelensky deberá lidiar, además, con el crispado ambiente que hereda de Poroshenko en los nexos con Rusia. Recientemente, Moscú anunció la prohibición para exportar a Ucrania crudo, combustible diesel, gasolina, carbón y gas natural comprimido.

Tales productos solo podrán ser suministrados al citado país con una autorización especial del Ministerio ruso de Economía, en tanto se suspende la importación de tuberías ucranianas para oleoductos, papel y otras mercancías.

El diferendo entre Moscú y Kiev llevó a la casi total eliminación de la producción cooperada entre los dos países, mientras que Poroshenko inició un proceso de división de la Iglesia Ortodoxa, con expropiación de propiedades.

Poroshenko pareció cumplir a cabalidad su misión de destruir hasta casi sus cimientos los nexos políticos, económicos, comerciales y hasta culturales entre Rusia y Ucrania, un país donde la última palabra parece tenerla la embajada estadounidense.

Además, eliminar la diferencia entre la economía oficial y visible, por la cual Ucrania es uno de los países más pobres de Europa, y la subterránea de los oligarcas que manejan casi el 80 por ciento de los recursos, será una tarea bien difícil.

Para ello, Zelensky deberá permanecer como el profesor de historia Valery Golodomorsky, de Sluga Naroda, que sin convertirse en político y a tono con su pueblo, realiza los cambios necesarios, sin compromiso alguno con los poderosos.

Sin embargo, tal escenario parece una quimera para el comediante, devenido jefe de Estado en una realidad donde vencer a los oligarcas y eliminar a la corrupción se presenta más bien como un suicidio político.

arb/To/cvl 

*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Rusia.