Venezuela en el epicentro de una disputa progresista mundial

(Por Elizabeth Borrego Rodríguez *)
Caracas, (Prensa Latina) Los constantes ataques contra Venezuela convierten a la nación en escenario de conflictos contra los procesos progresistas del mundo y centro de lucha de los pueblos, aseguró el diputado a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) Fernando Rivero.

El estado actual de las agresiones alcanza el punto más alto de las amenazas de Estados Unidos contra la izquierda en América Latina, destacó en entrevista con Prensa Latina el también presidente de la subcomisión de Participación Popular en Seguridad y Defensa del órgano plenipotenciario de la nación sudamericana.

'Aun cuando Nicaragua y Cuba son blanco de esta arremetida, Venezuela es epicentro de una gran apuesta regional por Washington para posicionar a la derecha en la región', añadió.

De acuerdo con el diputado, el cerco se extiende al plano diplomático, económico, político e incluso amenazas de naturaleza militar, en una concepción enfocada en desacreditar al Ejecutivo y sembrar apatía en la población.

'Los tanques del pensamiento de la doctrina estadounidense han acuñado la tesis de la guerra no convencional para tratar de conquistar las mentes de la población como parte de los objetivos del ataque', añadió.

En ese sentido, el Gobierno bolivariano enfoca sus esfuerzos en preservar la seguridad y defensa del territorio nacional con la participación del pueblo y afrontar desde el plano económico, la protección social.

'La apuesta estadounidense es fomentar el desgaste en todos los ámbitos, socavar los logros alcanzados por el proceso bolivariano. En definitiva, se trata de derrotar el gobierno, aniquilar el chavismo para poder apropiarse de las riquezas naturales', subrayó.

AGRESIÃ'N NO CONVENCIONAL

Desde el 23 de enero, el contexto venezolano ocupa los principales titulares de todo el mundo como parte de una ofensiva -también mediática- para deponer al presidente Nicolás Maduro y su gabinete por las vías no democráticas.

Al respecto, el diputado constituyente señaló que la agenda de agresiones forma parte de una gran ofensiva que tiene sus antecedentes en la doctrina del poder inteligente acuñada por la administración de Barack Obama.

Desde finales del siglo XX, Venezuela se erigió como una respuesta muy sólida a la oleada neoliberal con la llegada de Hugo Chávez al escenario político, explicó.

El país se consolidó como uno de los epicentros de las grandes luchas en el continente e impulsor de alianzas políticas y económicas, como la Organización de Países Exportadores de Petróleo o la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos.

'Hoy es una esperanza para los pueblos que luchan por su independencia y eso es un mal ejemplo para los poderosos. Creen que pueden reeditar viejas premisas como la Doctrina Monroe y han tratado desde esa perspectiva de enfrentar retos de otras latitudes', subrayó Rivero.

Con la apuesta por Venezuela, Estados Unidos además enfrenta el desarrollo militar y geopolítico de Rusia o económico de China y el crecimiento de sus nexos con esta parte del mundo.

'Ellos necesitan controlar lo que ha sido durante mucho tiempo su patio trasero y en consecuencia han ido asaltando nuestro país', explicó.

Por esta razón, Washington implementa además desde hace años el cerco económico, político, diplomático contra Venezuela con el fin de aniquilar las finanzas nacionales.

'La Casa Blanca maneja un plan versátil que aspira a una salida sin un gran costo político, ellos preferirían no utilizar una intervención directa contra Venezuela pero para eso prefieren explorar otros caminos que son parte de la política exterior de los Estados Unidos', aseveró Rivero.

Como parte de esta agenda, hasta la fecha las autoridades de Caracas han denunciado el magnicidio frustrado contra el mandatario en agosto de 2018, el intento de establecer un gobierno paralelo desde enero de este año con el protagonismo de la oposición interna y los planes para fragmentar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

'Igualmente han ensayado la tesis de la intervención humanitaria o un conflicto binacional con Colombia, Brasil y Guayana que tampoco ha funcionado. Esos son algunos de los escenarios, pero nada está descartado', dijo al respecto.

DIÁLOGO Y ELECCIONES, CARTAS SOBRE LA MESA

En ese contexto, la ANC insiste en su llamado al diálogo con los sectores adversos, acusados de incitar al golpe de Estado, en particular a los miembros de la dirigencia de la Asamblea Nacional (AN), parlamento en desacato.

La política significa diálogo, consensuar opiniones, poner por encima del interés personal, el colectivo, y así construir los caminos que nos conduzcan a la paz, aseguró el constituyente.

Eso significa suspender el bloqueo y las agresiones diplomáticas contra Venezuela y que este sector de la oposición que hoy está en una senda antidemocrática vuelva a los canales legales, apele a las elecciones para dirimir diferencias políticas como debe ser, mencionó.

Según Rivero, la ANC no descarta convocar a las urnas para resolver estos conflictos, aunque eso dependerá de la actuación del parlamento que permanece al margen de la ley.

Ellos han violentado el ordenamiento jurídico, por lo que les corresponde a ellos colocarse a derecho en el marco de lo dictado para continuar en pleno funcionamiento, indicó.

De acuerdo con Rivero, el llamado del órgano plenipotenciario es a consensuar posturas para construir los caminos a fin de recuperar la producción petrolera o corregir lo necesario en el sistema eléctrico con vistas a evitar nuevos sabotajes.

Venezuela requiere hoy construir el desarrollo económico para la diversificación productiva y la seguridad alimentaria, pero esto demanda un gran consentimiento popular, hacia ahí va el programa, concluyó.

arb/wup/ebr

*Corresponsal de Prensa Latina en Venezuela.