Sanciones contra Venezuela, crimen de lesa humanidad

(Por William Urquijo Pascual *)
Caracas, (Prensa Latina) Las sanciones económicas implementadas por Estados Unidos afectan la seguridad y bienestar de la población venezolana, denunció el Gobierno ante las nuevas medidas unilaterales anunciadas desde Washington.

El blanco más reciente de las acciones coercitivas resultó el Banco Central de la nación sudamericana (BCV), encargado de prestar los principales servicios financieros de la República, centralizar y administrar las reservas monetarias internacionales y formular e implementar la política monetaria del país.

Al rechazar el nuevo episodio en el ya largo historial de agresiones a la economía venezolana, las autoridades de Caracas indicaron que la institución desempeña un rol fundamental en la adquisición de medicamentos, alimentos y otros bienes esenciales para el consumo de todo el pueblo, según un comunicado de la Cancillería.

Subrayó que el BCV juega un papel clave en la estabilización de la economía frente al asedio constante de Estados Unidos, cuya intención es sacar del juego esta herramienta, impedir sus operaciones y su relación con prestadores de servicios financieros estadounidenses y globales.

Anunciadas por el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, y ratificadas por el Departamento del Tesoro, las recientes medidas pretenden restringir las transacciones con esa entidad y prohibir su acceso a dólares norteamericanos.

En tal sentido, el presidente venezolano Nicolás Maduro aseguró que el BCV enfrentará y superará 'con la ley en la mano y con dignidad' las sanciones que se pretenden imponer contra la institución monetaria y financiera fundamental del país sudamericano.

ESTRANGULAMIENTO FINANCIERO

Las últimas sanciones contra el BCV constituyen una parte fundamental de los esfuerzos por estrangular financiera y económicamente a nuestro país, precisó el economista y diputado a la Asamblea Nacional Constituyente Jesús Faría.

De acuerdo con el experto, las medidas están estrictamente relacionadas y definidas para impedir que la entidad pueda realizar operaciones con la divisa estadounidense, medio de pago por excelencia a nivel internacional y esencial de la hegemonía imperial.

La moneda que fundamenta el comercio de petróleo es el dólar, por lo que las nuevas acciones coercitivas tienen el propósito de desacoplar de los principales flujos financieros a nivel global al ente financiero que administra las reservas internacionales de Venezuela.

Son sanciones que se unen a los durísimos golpes a la industria petrolera y al bloqueo establecido que impide el acceso al financiamiento internacional, indicó Faría en declaraciones a Prensa Latina.

Tal situación obligará a cumplir con una instrucción del comandante Hugo Chávez (1954-2013), que consistía en salir en su totalidad de las reservas internacionales expresadas en dólares, agregó.

Señaló que esta indicación del extinto líder bolivariano tenía como propósito proteger la economía venezolana de las fluctuaciones de una moneda soportada en una burbuja especulativa, y escapar a la posibilidad de sanciones como las que se aplican en estos momentos al país.

Aseveró que la medida contra el BCV es absolutamente ilegal, y perversa en el sentido de las implicaciones sociales, al constituir una pieza en la estructura de bloqueo que se teje con fines golpistas, con el propósito de derrocar al presidente Nicolás Maduro e instaurar un gobierno títere.

BLOQUEO PARA UN 'CAMBIO DE RÉGIMEN'

Tras el reconocimiento el 23 de enero del autoproclamado 'presidente encargado' Juan Guaidó, Estados Unidos recrudeció el asedio económico contra Venezuela, mediante el aumento de acciones coercitivas contra los sectores petrolero y financiero, con el fin de provocar la caída del Gobierno constitucional.

En su afán por sacar del poder a la Revolución bolivariana, el Gobierno estadounidense incrementó su hostilidad económica hacia la nación sudamericana, con la finalidad de producir un 'cambio de régimen' mediante un bloqueo que obstruye el acceso a alimentos, medicinas, bienes básicos y financiamiento internacional.

Un informe publicado por la Cancillería venezolana ubicó las pérdidas globales para la economía por las sanciones en 23 238 millones de dólares -solo entre agosto de 2017 y diciembre de 2018-, mientras el valor de los activos congelados en Estados Unidos ascendió a 30 000 millones.

En el mismo período el impacto del bloqueo en la industria petrolera -principal fuente de ingresos del país- significó una caída de 20 000 millones de dólares en ingresos, así como un descenso en la producción en el orden de 500 000 barriles de crudo diarios.

El pasado 28 de enero el Gobierno de Donald Trump amplió las sanciones a Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Como resultado, todos los bienes e intereses de la estatal petrolera bajo la jurisdicción de Estados Unidos quedaron bloqueados.

En dicho decreto ejecutivo, la Casa Blanca reconoció al diputado opositor Juan Guaidó como 'presidente interino' y modificó una normativa anterior para garantizar que el Gobierno legítimo y constitucional de Nicolás Maduro continuara en el foco de las sanciones.

El recrudecimiento de las sanciones de Washington y su negativo impacto en el bienestar de los venezolanos no encuentra mención dentro del discurso de los sectores políticos que promueven la existencia de una crisis humanitaria con el fin de justificar una intervención extranjera en la nación sudamericana.

CRIMEN DE LESA HUMANIDAD

Alrededor de 40 mil venezolanos murieron en menos de dos años como resultado de las sanciones ilegales de Estados Unidos diseñadas para efectuar un cambio de régimen, reveló un estudio del Centro para la Investigación Económica y Política (CEPR por sus siglas en inglés), con sede en Estados Unidos.

'Las sanciones estadounidenses apuntan deliberadamente a destruir la economía de Venezuela y, por lo tanto, llevar al cambio de régimen. Es una política infructuosa, cruel y fallida que causa graves daños al pueblo venezolano' indicó la investigación, reseñada por el portal Misión Verdad.

El CEPR prevé que una agudización de los efectos de las sanciones, comprometerá aún más la situación de la población venezolana, afectada por la reducción de disponibilidad de alimentos y medicinas.

De acuerdo a lo expresado por el Relator de las Naciones Unidas para un Orden Democrático Sostenible, Alfred de Zayas, en su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el bloqueo a Venezuela constituye un acto consciente de violación masiva de los derechos humanos y debe ser considerado un delito de lesa humanidad.

arb/wup

*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Venezuela.