El orgullo de ser venezolana no me lo quita nadie, afirma embajadora

 
(Por Nara Romero Rams *)
La Paz, (Prensa Latina) El orgullo de ser venezolana no me lo quita nadie, creció en todos nosotros, afirmó la embajadora de Caracas en Bolivia, Crisbeylee González, ante la victoria sobre la intentona golpista contra el presidente Nicolás Maduro.
González, en entrevista con Prensa Latina, destacó la unidad de las Fuerzas Armadas, del pueblo organizado y la solidaridad mundial el 30 de abril.

Ese día un reducido grupo de efectivos castrenses al mando del autoproclamado 'presidente encargado' Juan Guaidó, interrumpieron el paso de una autopista al este de Caracas con la intención de violentar las instalaciones de la base aérea La Carlota y provocar una confrontación armada, para justificar el caos interno y con ello una intervención militar en el país.

Hay una consigna nacida en Nicaragua y que tomamos: 'No han podido ni podrán con Venezuela'. Somos otros después de esta victoria, muy distintos a los que nacimos este 30 de abril en un intento de golpe de Estado, declaró.

Recordó que durante los años de Gobierno de Maduro se ha dificultado el avance de proyectos y planes sociales por la activación de una agenda de violencia por parte de Estados Unidos y la manipulación aplicada por la oposición interna.

El intento de golpe de Estado fue un momento complicado, porque después de una serie de situaciones pensábamos que la oposición estaba más tranquila y, presuntamente realizaría una marcha el Primero de Mayo, pero ante la seguridad de no poder agrupar a un gran número de personas, recurrió a esta intentona como último recurso, precisó.

Liberaron a Leopoldo López, quien pasó a comandar las acciones a pesar de que continuaban mencionando a Guaidó, una operación manipulada desde el exterior.

Varios medios de comunicación manipularon las informaciones asegurando que los militares estaban sumados a este golpe de Estado, todo esto para tratar de demostrarle a Washington que sí tenían gente, comentó.

A su juicio, esa acción fue una muestra de desesperación ante la presión ejercida por la nación norteña, al ver que transcurrieron más de 30 días sin poder sacar a Maduro del poder. Yo creo que fue un ultimátum. Desde las primeras horas de la mañana (30 de abril) supimos que se las estaban jugando todas y que la oposición había tirado todos sus cartuchos y los Estados Unidos, dijo.

El fracaso de esa acción -agregó- fue evidente cerca del mediodía, cuando sus organizadores huyeron en estampida hacia ciertas embajadas (Chile y España) para evitar explicarle al pueblo venezolano las razones de haber puesto tantas veces en peligro al país.

Aseguró que esa derecha puso a la nación bolivariana al borde de la guerra en febrero pasado, mantuvieron en vilo a los venezolanos, además de enorgullecerse de haber buscado las sanciones contra Caracas.

El intento de golpe era la acción 'espectacular' que necesitaba la oposición para poner fin al mandato interino de Guaidó y asilarlo en una embajada extranjera, y sacar a López de la reclusión para instaurar un Gobierno desde el exterior, destacó.

Pero el pueblo venezolano se movilizó y ya a las siete de la mañana la ciudad estaba tomada y en todas las redes sociales había una protesta o denuncia de lo que pasaba en Venezuela.

Asimismo, los revolucionarios del mundo entero rechazaron el intento de golpe de Estado, entre ellos los presidentes de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) con un abrazo solidario.

La embajadora de Venezuela en Bolivia resaltó la marea roja que rodeó el Palacio de Miraflores para festejar el triunfo. 'Otra vez el pueblo sin armas, unido a sus Fuerzas Armadas, derrotó cualquier intentona de golpe. Ya sabemos en qué termina cada agenda de la derecha, simplemente es un mandato que cumplen de Estados Unidos'.

Estados Unidos no conoce al pueblo venezolano, no conoce su capacidad y fortaleza de avanzar, de defender su independencia y su Revolución. No estaba en juego nada más que la izquierda o la derecha, o el gobierno de Nicolás Maduro, sino la independencia, aseguró.

LA RESISTENCIA DE UN PUEBLO A PESAR DE LAS SANCIONES

La gente no sabía de qué madera estaba hecho el venezolano ni hasta dónde están dispuestos a llegar por defender su proceso revolucionario y su independencia, comentó González.

Recordó que ese país era el mayor consumidor de energía eléctrica, agua, productos de belleza y las sanciones impuestas por Estados Unidos afectaron ese nivel de vida del pueblo en un intento por doblegarlo.

Ya habíamos dado una muestra de resistencia cuando el golpe económico al afectarse el suministro de gasolina y electricidad durante dos meses y, aun así, se produjo un crecimiento en la conciencia, un proceso el cual entendimos que quien avanza con el pueblo, tiene que también entender que las amenazas son gigantes, precisó.

Definió esas sanciones como 'castigos por ser revolucionarios y por creer que es posible construir otro mundo desde nosotros mismos y no tutelados por otra visión extranjera que no nos conoce y solamente quiere nuestros recursos'.

Venezuela y Cuba han sufrido los embates del imperialismo, y han sabido resistir en una lección para la región y el mundo. Ambos países demuestran que es posible construir un mundo nuevo y distinto a este otro depredador, armamentista y guerrerista, concluyó.

arb/lp/nmr

*Corresponsal de Prensa Latina en Bolivia.