Ernesto Guevara siempre fue el Che

Por Claudia Dupeirón*
La Paz, (PL) Es imposible separar a Ernesto Guevara del Che, pues toda su vida fue un guerrillero cuya mirada estaba más allá del horizonte cercano y sus ideas se expandían por todo el continente.
Así describen a Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967) quienes compartieron parte de su infancia y juventud: Juan Martín Guevara, hermano del Che, y Carlos 'Calica' Ferrer, compañero de viaje del Guerrillero Heroico durante su segundo recorrido por América Latina.

'Él era mi hermano de sangre y mi compañero de ideas. En el momento en que deja de ser Ernesto Guevara para el mundo y se convierte en el Che, yo dejo de ser Juan Martín Guevara para convertirme en el hermano del Che y cada vez más soy su hermano, porque cada vez más él se multiplica y crece', señaló a Prensa Latina.

Cuenta Juan Martín que las ideas de igualdad y creación de un hombre nuevo del Guerrillero Heroico tenían mucho que ver con la familia y el hogar, pues siempre en casa se hablaba de política, de la situación internacional y 'el Che se nutrió de todo eso'.

En la casa éramos cinco hermanos y mis dos padres, de clase media. Mi madre había estudiado en un colegio religioso de monjas francesas que le enseñaron a hablar ese idioma y ella le transmitió eso a Ernestito y una convicción que siempre lo caracterizó, relata Martín.

Tenía muy buena relación con nuestra madre, de quien heredó también su decisión. Recuerdo que cuando ella supo de las acciones revolucionarias de Ernesto, mostraba una mezcla de preocupación y orgullo, afirma el hermano.

Apenas 10 años tenía Juan Martín cuando el Che salió a recorrer Latinoamérica por segunda vez, junto a su amigo Calica. En ese viaje llegaría a México y se embarcaría con Fidel Castro a Cuba, juntos harían la revolución y el mundo lo comenzó a conocer como el Che.

'Conocí al Che cuando éramos niños y en la juventud decidimos emprender viaje por Latinoamérica. Él fue un ''amigazo'' que se convirtió en Guerrillero y dejó su legado en todo el continente', afirmó Calica.

Carlos Ferrer relató a Prensa Latina parte de su recorrido con Guevara en 1953 por Bolivia, Perú y Ecuador, en años en los cuales descubrieron la realidad social y política latinoamericana.

'Descubrí Bolivia gracias al Che, entramos por la ciudad de Villazón en el departamento de Potosí. Veníamos por pocos días, pero nos quedamos un mes; hasta que partimos al lago Titicaca para llegar a Perú', narra Calica.

Pero no era la primera vez que el Che visitaba Bolivia. En su primer paso por la nación andino-amazónica con su otro amigo, Alberto Granados, el joven argentino conoció sobre la insurrección del 9 de abril de 1952 en La Paz que consideró un ejemplo para América.

En aquella etapa, el Che envió a su amiga Tita Infante una carta en la cual narraba lo vivido en La Paz y la insurrección del 9 de abril de 1952.

'Le diré que en La Paz me olvidé del régimen y de todas esas macanas (...) todo estuvo magníficamente durante el mes y medio que permanecí. Paseamos por los alrededores más o menos lejanos de la capital, como Los Yungas'.

'Bolivia es un país que ha dado un ejemplo realmente importante a América. Vimos el escenario mismo de las luchas, los impactos de bala y hasta restos de un hombre muerto en la pasada revolución (1952). Aquí las revoluciones no se hacen como en Buenos Aires, y dos o tres mil muertos (nadie sabe exactamente cuántos) quedaron en el campo', relató Guevara.

Más de una década después, el Che eligió este país como escenario para su guerrilla cuyo objetivo era liberar a todo el continente de las dictaduras de la época, que contaban con el respaldo del imperialismo norteamericano.

En su introducción al Diario del Che en Bolivia, el Comandante en Jefe Fidel Castro, afirmó: el Che no concebía la lucha en Bolivia como un hecho aislado, sino como parte de un movimiento revolucionario de liberación que no tardaría en extenderse a otros países de América del Sur.

Fue aquí donde inmortalizó el nombre del Che y comandó a un grupo de 50 hombres los cuales libraron más de 20 combates, con el nombre de Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.

Un viaje sin retorno a la Revolución

Según Calica, luego de su primer paso por la nación andino-amazónica y de la segunda ocasión del Che, cuando llegaron a Perú notaron la gran diferencia entre la revolución que se vivía en ese momento en la nación andino-amazónica, con la dictadura peruana donde nos quitaron todos los libros que llevamos'.

De acuerdo con el amigo del Che, los planes de ambos jóvenes eran seguir hasta Venezuela, donde se había quedado Granados en el viaje anterior.

'Pero como dice la frase argentina, el diablo metió la cola y en Guayaquil, Ecuador, decidimos irnos a Guatemala. Él se fue a ese país, yo no', señaló.

Ernesto viajó en un barquito que llevaba bananas desde esa ciudad hasta Panamá. Después pasó a Guatemala, y luego a México donde conoce a Fidel Castro y entre ellos hubo una química especial que lo transformaría en el Che.

'Cuando estaba en México, Ernestito hablaba de marxismo en sus cartas que al principio tenían un tono turístico, pero después pasaron a ser mensajes políticos hasta que por fin dio la noticia de su decisión de embarcarse por la liberación de Cuba y empezamos a tener las primeras impresiones de lo que después sería el Che', comenta Juan Martín Guevara.

'Si Ernesto no se hubiera encontrado con Fidel en México, no habría Che. Si no hubiese hecho su recorrido por Latinoamérica y estudiado marxismo, no hubiesen coincidido en las ideas y el curso se la revolución cubana y de América Latina sería diferente', destacó.

Che fue toda su vida un aguerrido, un guerrillero que cumplió enormes tareas como presidente del Banco Central de Cuba, Ministro de Industrias, Embajador de la Revolución por todo el mundo; pero su mayor obra está en Latinoamérica, indicó Calica.

El amigo afirma que los cambios actuales en Latinoamérica poseen el legado del Che y son fruto de sus ideas.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA); la revolución de Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduro en Venezuela; el Estado Plurinacional de Bolivia con Evo Morales; Brasil con Luiz Inácio 'Lula' da Silva y después con Dilma Rousseff, Ecuador con Rafael Correa; todo eso y el continente entero tiene sabor al Che'.

Por otro lado, su hermano, Juan Martín lo describe como un mito creado por las sociedades para mantener un referente ideológico.

Ernesto Guevara pasó a la historia como el Che, un nombre corto y cargado de significado; pero fueron sus viajes y la infancia quien forjó el deseo por una sociedad justa y una América Latina mejor, opinó.

*Corresponsal en La Paz, Bolivia

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