Partido gobernante italiano apunta a coalición como única alternativa

El objetivo de la agrupación liderada por el exprimer ministro Matteo Renzi es conformar un frente para derrotar a la coalición de derecha encabezada por Fuerza Italia (FI), la Liga Norte (LN) y Hermanos de Italia (HI), a la cual las más recientes encuestas atribuyen alrededor del 35 por ciento de la intención de voto.

Al menos así lo acordó la víspera la dirección nacional del PD en la cual Renzi expuso los aspectos centrales de la nueva estrategia, en una carrera contra reloj en momentos en que los sondeos sitúan a ese partido con un respaldo en torno al 25 por ciento, el nivel más bajo de popularidad durante el presente año.

A la urgencia de la misión se refirió el exjefe de gobierno cuando afirmó que el desafío del futuro es una página en blanco, la cual, o la escribe el Pd o el centroderecha y 'tenemos poco tiempo para poner en marcha una alianza amplia'.

Consciente de la necesidad de remontar la distancia que separa a su partido de la cima, el secretario tendió la mano a quienes desde el 'ala moderada del centro' hasta la izquierda del estén interesados y dispuestos a compartir un espacio común con el PD, al margen de las discrepancias, para cerrar el paso a la derecha.

En la propuesta incluyó al Movimiento Democrático y Progresista (MDP) surgido como resultado de la última escisión del PD, con la disposición de aceptar de vuelta a quienes deseen retornar al partido, todo en función de alcanzar la supremacía.

Nuestro objetivo -dijo- es ser el primer grupo parlamentario de la próxima legislatura y aseveró que 'con la coalición que formaremos, aunque no sea tan amplia como deseo, estamos hoy delante de los otros'.

Tras exigir un esfuerzo a favor de la unidad, Renzi puso el primer obstáculo para los críticos de la gestión del gobierno al expresar que 'debemos reivindicar con fuerza y orgullo lo que hemos hecho', incluyendo la reforma laboral y la estrategia seguida en los últimos meses para enfrentar el tráfico ilegal de personas.

Asimismo, reiteró el compromiso del PD con la aprobación de la nueva ley de ciudadanía, uno de las demandas de varias agrupaciones de centro izquierda, aunque no mencionó la relacionada con la muerte asistida, la cual también es una aspiración de algunos en ese sector.

El documento en el cual se recogen estos planteamientos fue aprobado por 164 votos a favor, y 14 abstenciones, correspondientes a integrantes de la denominada 'minoría' liderada por el actual ministro de Justicia, Andrea Orlando, quien pidió dar credibilidad al texto con señales 'sobre todo en la ley del presupuesto'.

Orlando consideró importante que Renzi precise las bases sobre las cuales construir la coalición y sus puntos programáticos, pues, puntualizó, 'no estoy convencido de que nos convenga decir que tenemos el objetivo de ser el primer grupo en la próxima legislatura'.

Por su parte, uno de los principales exponentes del MDP y ex secretario del PD, Pierluigi Bersani, quien se encontraba en la sureña ciudad de Catanzaro, expresó según la agencia ANSA, que su organización está de acuerdo con la necesidad de unidad, pero pidió 'nos digan qué intentan hacer para cambiar'.

Señaló además, que Renzi 'se preocupa siempre de reivindicar lo que se ha hecho', pero lamentablemente hay millones de electores que no están de acuerdo' y 'tienen un juicio crítico sobre tantas cosas'.

Analistas interpretaron la reacción de Bersani como un adelanto de la respuesta del MDP, Izquierda Italiana y otras agrupaciones menores de ese corte, las cuales el próximo 2 de diciembre concretarán una alianza con programa propio, encabezada por el presidente del Senado, Pietro Grasso, quien abandonó el PD hace apenas unas semanas.

El único grupo escindido del PD sobre el cual Renzi aparentemente puede trabajar parece ser el 'Campo Progresista', liderado por el ex alcalde de Milán Giuliano Pisapia, quien sin embargo insiste en la unidad, pero con discontinuidad respecto a políticas del actual gobierno y el PD, lo cual a estas alturas parece imposible.

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