El secreto mejor guardado de Caranavi

El secreto mejor guardado de Caranavi
El secreto mejor guardado de Caranavi El secreto mejor guardado de Caranavi El secreto mejor guardado de Caranavi El secreto mejor guardado de Caranavi
Por Viviana Díaz Frías *
La Paz (PL) En una zona bien cálida, a más de 150 kilómetros al norte de la ciudad de La Paz, florece la selva virgen de Taipiplaya, un pequeño poblado considerado por muchos como la Joya del municipio de Caranavi.

Su atmósfera tropical contrasta con el ambiente altiplánico del departamento paceño y constituye un bálsamo para aquellos que prefieren la calidez de las altas temperaturas.

Llegar a Taipiplaya es toda una aventura. Carreteras a medio hacer, senderos angostos, suelo pedregoso. Pero resulta precisamente esto el augurio de una estancia agradable en una ciudad, por demás, mágica.

El primer impacto seductor es su población. Gentes alegres, tranquilas, generosas. Viven con la certeza de que custodian una maravilla que pocos conocen y que los hace únicos.

Es un pueblo que conserva el respeto por la vida de los animales y del medio ambiente, y que se dedica principalmente al cultivo del café y los cítricos.

Para mostrar su riqueza natural, Taipiplaya se auxilia del turismo comunitario, iniciativa que cobra cada vez mayor fuerza con los notables esfuerzos de pobladores y autoridades de la zona.

La incursión en este rubro la iniciaron con la inauguración del recorrido ecoturístico de Rincón del Tigre, cascada que debe su nombre a la fuerza con la que caen sus aguas y que, según los pobladores, recuerda la ferocidad del conocido felino.

De acuerdo con Vilma Palacios, concejal del municipio de Caranavi, este es solo el inicio de una serie de proyectos similares que contribuirán a catapultar a la localidad en la llamada industria del ocio.

La génesis de esta iniciativa data de 2009 cuando, convencidos del potencial turístico de la zona, los pobladores fueron buscando apoyo de la gobernación, del Ministerio de Culturas y Turismo y del Fondo Indígena para explotarlos en favor de la comunidad.

Aunque la aparición de un mejor acondicionamiento e infraestructura se dio de forma paulatina, era cada vez mayor la afluencia de visitantes nacionales y foráneos, quienes llegaban seducidos por las historias que se tejen en torno a la mítica cascada y sus alrededores.

Nos preocupaba la seguridad y el confort de los viajeros. Los escasos recursos de la localidad no permitían dar un servicio de calidad y esto nos hizo posponer la concreción de nuestro 'anhelado emprendimiento comunitario', refiere Palacios.

Con la gestión del presente alcalde de Caranavi, Lidio Roberto Mamani, y el apoyo de los habitantes de la zona, sobre todo de la especialista de Turismo Isabel Cristina Miranda, los caranaveños lograron desempolvar ese sueño.

Gracias a esto, el pasado mes de diciembre vio la luz el recorrido ecoturístico Rincón del Tigre, con el debido apoyo infraestructural y logístico que lleva acometer un proyecto para el entretenimiento de los visitantes.

En el pueblo de Taipiplaya se acondicionaron distintos hostales para la recepción de turistas.

En ellos, además de pernoctar, se les ofrece una variada oferta gastronómica elaborada a partir de productos de la zona, totalmente orgánicos.

Una de estas delicias al paladar es el conocido 'desayuno yungueño', bien tradicional y 'atípico' para muchos, consistente en carne de res con huevo y plátano fritos, acompañados con una guarnición de arroz y ensalada de tomate y aguacate.

Completa este alimento el popular 'café de los Yungas', distintivo por su color y sabor.

A juicio de la funcionaria municipal, este podría ser uno de los mayores atractivos de la oferta turística, pues le permitiría al viajero vivir 'la experiencia yungueña también desde el sentido del gusto'.

Igualmente reconoció que dentro de las falencias del recién iniciado proyecto, figura la escasa preparación de los pobladores para acometer con éxito la iniciativa.

Es necesario trabajar en la capacitación de la población del área para la atención de visitantes. Los habitantes de la comunidad serían los mejores guías, conocen el territorio y las historias que de él se cuentan, apuntó.

El alcalde de Caranavi, Mamani, ve los retos en otra dirección. El desafío está en lograr que el turismo en esta localidad sea una actividad sostenible, que propicie el desarrollo económico del municipio sin afectar la flora y la fauna propias de la región.

En este sentido, señaló que trabajan en la creación de una normativa que declare al Rincón del Tigre como área protegida, con el fin de preservar no solo la cascada y su vegetación, sino también las distintas especies de animales del sitio, como monos araña, jabalíes y jaguares, entre otros.

Hoy día los lugareños contemplan con orgullo su nuevo emprendimiento, cuya concreción demandó un presupuesto de más de 349 mil 701 bolivianos (más de 50 mil dólares), destinado a la construcción de sanitarios, espacios para la venta de boletería y puntos de información.

Queremos que esta sea la punta de lanza, el producto que nos abra las puertas en el ámbito del turismo para luego introducir otros 20 atractivos que identificamos en la zona, como el Rincón del Tunki, la cascada de Asunción, el Paso de los monos, o las rutas del café y de la miel, afirmó Mamani.

La inauguración oficial de este destino no solo marca el inicio certero de una nueva actividad económica para Caranavi, también expresa la voluntad de sus habitantes de compartir con el mundo un secreto atesorado durante muchos años.

arb/car/vdf

*Corresponsal de Prensa Latina en Bolivia.