Congreso sirio en Sochi y el dibujo de la paz

Congreso sirio en Sochi y el dibujo de la paz
Por Antonio Rondón *
Sochi, Rusia (PL) Las partes involucradas en la preparación y realización del Congreso de Diálogo Nacional sirio parecieron esbozar en esta ciudad los contornos de una futura paz en el país levantino.
Pese a las evidentes ausencias, el foro de Sochi impuso un antes y un después en la confrontación siria, pues reunió fuera de Ginebra o Astaná a todas las partes que pudieran emitir cualquier tipo de opinión de los asuntos de Damasco.

Como afirmó un orador al iniciar el congreso, después del discurso inaugural del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov,: 'ahora solo quedarán en la sala los delegados sirios, el resto de los invitados se puede retirar'.

Se trató, por tanto, de un encuentro sin 'interferencia' externa para la discusión que, como caracteriza a los sirios, fue con toda la expresión y emoción posible, sincera y sin segundas intenciones.

El resultado de todo un día de discusiones, el 30 de enero, fue el visto bueno para tres acuerdos que, si no se pueden considerar como cruciales, al menos reflejan las principales orientaciones de los más de mil 300 delegados reunidos en Sochi.

El Comunicado Final incluye 12 puntos para el proceso político como los principios de respeto de la soberanía, integridad territorial, pluralidad, unidad nacional, rechazo a injerencia externa, e igualdad étnica y religiosa, entre otros.

Un segundo arreglo fue el Llamado a la comunidad internacional para ayudar al pueblo sirio en su afán de reducir la catástrofe humanitaria en la nación levantina y el apoyo a la reconstrucción, luego de siete años de conflicto.

El tercer acuerdo fue para la creación futura de una comisión constitucional, donde se esbozan los parámetros para elegir a sus miembros, las posibles tareas y sobre qué objetivos trabajará.

La delegación gubernamental siria defendió la necesidad de mantener, en sus partes más generales, a la Constitución aprobada en 2012, tras un referendo que actualizó ese importante documento.

El gobierno sirio opina que en la Carta Magna vigente se tuvieron en cuenta en su momento la mayoría de las propuestas de la sociedad civil y que, por tanto, solo harían falta algunas enmiendas.

La oposición, en su amplio aspecto, considera que, como también lo estima el enviado especial de la ONU Steffano de Mistura, es necesario abrir una página nueva en la política interna siria.

De cualquier forma, existió pleno consenso en que la comisión debe tener una amplia representatividad, con elementos del gobierno, un gran abanico opositor, especialistas, sociedad civil y mujeres, como recalcó el propio De Mistura.

LOS AUSENTES

El Congreso de Diálogo Nacional sirio en esta sureña ciudad rusa tuvo desde los inicios varios detractores. Los más visibles fueron, a partir de sus declaraciones públicas, Estados Unidos y Francia.

Tanto París como Washington consideraron en su momento que Moscú carecía de potestad para adjudicarse lo que consideraron como el derecho de dirigir al proceso político sirio, cuando ello es solo autoridad de la ONU.

Sin embargo, algunos analistas aquí estiman que Rusia desde hace mucho tiempo se ganó el derecho de acoger en su territorio parte del proceso político y las conversaciones sobre la paz en Siria.

En primer lugar, porque casi desde el inicio del conflicto buscó el contacto con todas las partes involucradas para buscar una salida pacífica.

Segundo, porque después de su entrada en la confrontación, con el uso de su aviación de combate a fin de respaldar al ejército sirio en su lucha contra el terrorismo, creó condiciones para un proceso de paz, con un Centro ruso de Reconciliación.

Tercero, porque junto con Turquía e Irán estuvo en los inicios del proceso de diálogo intersirio en Astaná, a donde se logró llevar a los jefes de grupos armados, ausentes en Ginebra.

Pese a todo ello, Estados Unidos boicoteó el congreso sirio y ejerció presión sobre elementos de la oposición para ausentarse a ese foro. En parte lo logró, pero no en la dimensión deseada.

El propio Lavrov, tras un encuentro en Moscú con su similar italiano, Angelino Alfano, explicó que en Sochi fue imposible lograr un encuentro completamente inclusivo de todos los sirios, pues estuvieron ausentes dos grupos de la oposición.

Se trató del mecanismo por Arabia Saudita, con la unión de grupos opositores de Riad, Moscú y El Cairo. Ellos fueron invitados como un solo órgano de 34 personas, pero rechazaron la oferta y solo asistió una tercera parte, aclaró.

El otro grupo fue el de la oposición basada en Ankara, con casi 80 miembros, que después de llegar al aeropuerto internacional de Adler, en esta urbe, se negaron a trasladarse a la sede del Congreso, explicó Lavrov.

La agrupación opositora presentó demandas poco justificables para ausentarse al foro como su rechazo al símbolo del evento (una bandera siria de cuatro estrellas con una paloma blanca) y el lema (Paz para el pueblo sirio).

Sin embargo, indicó Lavrov, delegaron su posición en el viceministro turco de Relaciones Exteriores Sedal Onal, presente en el encuentro y quizás uno de los pocos foráneos en participar en las consultas intersirias.

SUPERAR LAS EXPECTATIVAS

El carácter cerrado del evento llevó a los medios a esperar por horas en el centro de prensa por la aparición de alguna noticia sobre la reunión, que en un principio debió iniciarse bien temprano la mañana, pero fue atrasada por el rechazo de dos grupos de la oposición a participar.

No obstante, para los colegas periodistas el trabajo en el foro fue una carrera maratónica, por el afán de los más de 300 medios, sobre todos árabes, de contar con exclusivas o mejores imágenes, y la competencia creció.

En el salón, mientras se esperaba, fuimos testigo de un verdadero amasijo de religiones, tribus y tradiciones cívicas y, sobre todo, mucha representación femenina, en un ambiente de total tranquilidad, salvo algún que otro lema lanzado con energía antes de iniciarse el congreso.

La sala era el mosaico esperado para discutir sobre la nueva Siria, la de la paz, algo que en los presentes en el evento parecía sobresalir más que todo.

Como verdaderos bocadillos para los medios acreditados aparecieron algunos portavoces, tanto de la oposición como del gobierno o naciones invitadas, para ofrecer opiniones o algunos adelantos de lo que podría conocerse al final del congreso.

Sin embargo, los más escépticos sobre los resultados del evento debieron reconocer que cuando el enviado de la ONU para Siria, Steffano de Mistura, leyó el comunicado final y esbozó los tres documentos acordados, se pudo constatar que todo ello superó las expectativas.

Ahora con esos tres instrumentos en la mano toca la etapa de poner en práctica sus postulados, aunque Estados Unidos ofrece férrea resistencia, pues continúa con la preparación y rearme de formaciones extremistas que, como de costumbre, considera puede controlar, aunque ejemplos como los de Afganistán o el mismo Estado Islámico demuestran todo lo contrario.

arb/To

*Corresponsal Jefe de Prensa Latina en Rusia.