Bolivia por los caminos del Vivir Bien

 La necesidad de recuperar conocimientos, prácticas y saberes de los pueblos originarios en aras de proteger al Planeta.
La necesidad de recuperar conocimientos, prácticas y saberes de los pueblos originarios en aras de proteger al Planeta.
Por Carmen Esquivel*
La Paz (PL) Autoridades de Bolivia, Ecuador y Perú se dieron cita en Potosí para reflexionar en torno a un tema de vital importancia: la necesidad de recuperar conocimientos, prácticas y saberes de los pueblos originarios en aras de proteger al Planeta.
Convencidos de que el modo de vida occidental es cada vez más insostenible, alcaldes y otros responsables gubernamentales intercambiaron experiencias sobre el Vivir Bien, una filosofía indígena que propone la relación armoniosa entre el hombre y la naturaleza.

'El modelo consumista está afectando gravemente a la Madre Tierra. Hay sequías en algunos lugares y tormentas e inundaciones en otros. Todas las personas dicen que el clima no era antes así', advirtió Freddy Ehlers, ministro del Buen Vivir de Ecuador.

El evento tuvo como sede a Toro Toro, un municipio del departamento potosino al que sólo es posible acceder luego de más de cinco horas de viaje por empinadas y tortuosas carreteras desde la ciudad de Cochabamba.

Toro Toro es un destino importante por sus singulares paisajes, las huellas de dinosaurios encontradas allí, el gran cañón de Garrapatal, las caídas de agua de El Vergel, las cavernas de Umajalanta o la ciudad de Itas (Piedras).

En esa localidad se están implementando programas integrales para el desarrollo del turismo y de las comunidades, el manejo del área protegida, la seguridad alimentaria y la promoción de los saberes y sabores locales, dijo a Prensa Latina el alcalde, Eliodoro Uriona.

Los proyectos impulsan la producción, la redistribución de los beneficios entre todos, el respeto a la cultura, la gobernabilidad y el cuidado del entorno.

Toro Toro está considerado como uno de los mejores ejemplos de la implementación del modelo del Vivir Bien. De ahí que fuera escogido como sede del foro, que reunió a unos 40 alcaldes y funcionarios municipales los días 24 y 25 de noviembre.

Los participantes abogaron por recuperar los conocimientos de los pueblos autóctonos en cuanto al trabajo, la convivencia, las relaciones humanas, la cultura y alimentación.

Hoy día hay problemas en la sociedad por una inadecuada alimentación. Por lo general comemos, pero no nos alimentamos y por eso Bolivia propone celebrar el año internacional de la quinua, un producto usado desde épocas milenarias, dijo el director de Planificación de la Cancillería boliviana, Javier Zárate.

Mientras, Ehlers advirtió que hoy tenemos mejores hospitales, pero hay más enfermos y existen males que antes no existían.

El mundo tiene aparatos modernos como los teléfonos que nos permiten comunicarnos con la lejana China, pero ¿tenemos más relaciones y somos más solidarios que antes?, se preguntó el ministro ecuatoriano.

De acuerdo con el también activista y comunicador, merecedor de un premio de la ONU por la defensa del medioambiente, es necesario aprender a caminar nuevamente, estar juntos los seres humanos y conversar con los abuelos.

El evento fue organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, en coordinación con la Cooperación Suiza y la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

En opinión del canciller boliviano, David Choquehuanca, el modelo de desarrollo implementado por la sociedad occidental ha traído muchos problemas, como la migración, el narcotráfico, la inseguridad, la pobreza y las crisis.

Choquehuanca hizo un llamado a volver al camino de la complementariedad, la hermandad, la esperanza y unidad.

Para el canciller, el Vivir Bien es una filosofía que valora la vida, busca el equilibrio y promueve el respeto para alcanzar la armonía en la convivencia del ser humano con la naturaleza.

Ese equilibrio está basado en cuatro leyes sagradas: Que todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás, que a nadie le falte nada y que todo sea para todos.

En esencia, ello significa un desarrollo sin exclusión, la distribución equitativa de los productos y servicios y la existencia de una propiedad colectiva, no privada.

Dentro de los valores y principios recuperados de las culturas andinas y amazónicas figuran priorizar la vida, alcanzar el consenso, aceptar las diferencias, el respeto y la disciplina, la transparencia y el escuchar a los mayores.

Esta es una visión que nace de las naciones y pueblos indígenas originarios, campesinos, de las comunidades interculturales y afrobolivianas y que trasciende los territorios limítrofes actuales.

La implementación de este modelo ancestral fue incluida dentro del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social 'Bolivia Digna, Soberana, Productiva y Democrática 2016-2020', que busca la construcción de una nueva sociedad.

El evento reconoció que esta nación está dando pasos fundamentales para la defensa del planeta a través de instrumentos de planificación integral con el fin de enfrentar el cambio climático.

Bolivia logró que la ONU aprobara el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra y tanto esta nación, como Ecuador, consideran a la Pachamama (la Madre Tierra) como un sujeto de derecho y no como un objeto.

Guillermo Churuchumbi, alcalde de la ciudad ecuatoriana de Cayambe, consideró importante estos procesos de acercamiento y de intercambio sobre los modelos de desarrollo cultural, económico y político para los territorios indígenas.

El funcionario habló de la necesaria corresponsabilidad y participación de todos los ciudadanos en el cuidado de los espacios públicos, los recursos naturales y las fuentes de agua.

La declaración final del encuentro advirtió que 'vivimos un momento decisivo para el futuro de la especie humana y la madre tierra y recuperando nuestras propias raíces, saberes y conocimientos los pueblos podemos proyectar para toda la humanidad la potencialidad de volver al camino del equilibrio'.

rc/car

*Periodista de Prensa Latina